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Después de realizar durante una semana un montón de actividades superinteresantes, al fin, celebramos por todo lo alto el Día Internacional de las Personas con Diversidad Funcional. ¿Cómo? dándonos cita un buen número de asociaciones y de centros implicados en el tema. Para charlar de nuestros problemas, intercambiar ideas y pedir, todos a una, ser más visibles en la sociedad.

El lugar de reunión fue el Centro Cultural Hospital de Santiago. Un espacio que llenamos de abrazos, risas y de reivindicaciones. Porque hemos avanzado mucho, pero el camino aún es largo, y debemos aunar esfuerzos en la lucha por nuestros derechos, haciéndonos cada vez más visibles en la sociedad.

Por eso, comenzamos nuestro encuentro anual presentándonos al respetable público con la proyección de un pequeño audiovisual. En el que cada uno contamos quiénes somos y lo que hacemos en nuestros respectivos centros y asociaciones. Aquí te mostramos nuestro vídeo de presentación del Centro de Día Ocupacional de Úbeda, ¡para que tú también nos conozcas mejor!:

Manifiesto para hacernos más visibles en la sociedad

En el manifiesto, que leímos de forma conjunta, expresamos la alegría por lo conseguido hasta ahora, que no es poco. Pero, como afirman nuestros compañeros de la Asociación Síndrome de Down, «todavía es más lo que queda por hacer».

La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 3 de diciembre como Día Internacional de las Personas con Diversidad Funcional en el año 1992. Desde entonces «ha tratado de mejorar las situaciones de las personas con discapacidad y hacer más fáciles sus vidas, trabajar por su bienestar y sus derechos», nos recuerdan desde la asociación Tréboles COCEMFE. Pero con esto no basta, queremos que nos vean no solo como beneficiarios, sino también como personas activas en todos los niveles de la vida social, como precisan desde APROMPSI, asociación provincial que atiende las necesidades de discapacitados psíquicos.

Más educación, menos discapacidad

De la misma manera, los integrantes de la asociación para la integración de personas con enfermedad mental APAEM, han aportado cifras muy interesantes a nuestro manifiesto. Como el dato nada desdeñable de que las personas con discapacidad constituyen el 15% de la población mundial. Entre todos ellos, los que más sufren siempre son los niños, según Unicef. Más aún en países en desarrollo, donde 7 de cada 10 niños, niñas y adolescentes con discapacidad no asisten a la escuela ni tienen ningún tipo de asistencia.

En este sentido, la educación y el cuidado son temas esenciales, de vital importancia. Porque, como apuntan nuestros compañeros de la ONCE, «las tasas de discapacidad son notablemente más altas, un 19% más, entre los grupos con menores logros educacionales». Esto es algo que no es necesario explicar si lo has vivido en tus carnes. Por eso pedimos junto con el Centro de Atención Infantil Temprana CAIT que es necesario dar una respuesta lo más pronto posible a las necesidades especiales de estos niños y niñas.

Una lección de ¡Campeones!

Son muy numerosas las necesidades que tratan de cubrir los centros y asociaciones reunidas en el Hospital de Santiago para celebrar el Día Internacional de las Personas con Diversidad Funcional. Nosotros le damos a todos y todas las gracias por ello. Porque, como afirma nuestro compañero de la asociación ASPERGER «estar en esta asociación es de la mejores cosas que me han pasado en la vida». En ella no solo ha recibido la ayuda y el cuidado que necesita, sino que también, asegura, ¡ha conocido a «gente asombrosa»!

Por eso, como subraya FAISEM, hay que «decir sí a la vida aunque a veces duela, sí a los obstáculos que nos vamos encontrando en el camino, sí al amor, sí al apoyo mutuo…» Repartiendo ilusión y esperanza en este fantástico encuentro, patrocinado por el área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Úbeda.

El broche final a nuestro maravilloso encuentro lo han puesto Josete, uno de los geniales protagonistas de la peli Campeones, con su show Doscapacitados. En él nos han recordado que hay que aprender a quererse y aceptarse como uno es, sin amargura ni complejos. Porque, dicen, «recién levantados» todos somos iguales. Que hay que ser positivo, esforzarse y no tener nunca miedo al fracaso ¡Tomamos nota!